domingo, 30 de septiembre de 2012

Pizza de jamón serrano y rúcula.


Esta pizza tiene  pocos ingredientes, pero su combinación resulta deliciosa.  La intensidad del jamón, el sabor amargo y fresco de la rúcula y un toque de parmesano la convierten en una de mis preferidas.

Ingredientes:

1 masa de pizza ( hecha en casa o comprada).
4  o 5 lonchas de jamón serrano.
Un  buen puñado de hojas de rúcula.
5 o 6 cucharadas de tomate triturado.
Media bola de mozzarella fresca.
Un poco de parmesano rallado.
Pimienta negra recién molida.

Sobre la masa de pizza estirada extendemos el tomate triturado y ponemos encima las lonchas de jamón. Troceamos un poco la mozzarella y la esparcimos por la pizza, y lo mismo haremos con el parmesano. Antes de meter la pizza en el horno precalentado a 250º, le pondremos un poco de pimienta negra recién  molida.
Horneamos unos 10 minutos o hasta que la masa este dorada y crujiente y el queso fundido. Nada más sacar la pizza del horno le pondremos la rúcula por encima y ya estará a punto para comer.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Albondigas de atún


No dejo de probar recetas del  libro “ La cocina italiana de Jaime Oliver”, y todas me encantan. El último hallazgo son estas albóndigas de atún en salsa de tomate que están de vicio y lo mejor de todo es que se pueden comer de diferentes formas.  Yo he probado a presentarlas  solas como aperitivo,  con la salsa de tomate como segundo plato o con espaguetis como plato único. La mezcla de sabores es espectacular y creo que gustara igualmente a los que disfrutan con el pescado y a los que no.

Ingredientes (para 4 personas)

Para las albóndigas
500 gramos de atún fresco (también podéis comprar atún fresco congelado, que es más económico y queda muy bien. Así es el que compro yo)
Un puñado de piñones
1 cucharadita rasa de canela molida
1 cucharadita de orégano seco
1 puñado de perejil fresco picado
100 gramos de pan rallado
60 gramos de parmesano o granna padano rallado
2 huevos
La ralladura  y el zumo de medio limón
Aceite de oliva
Sal y pimienta

Para la salsa de tomate
1 lata de 500 gramos de tomate entero
1 cebolla picada
4 dientes de ajo pelados y cortados en rodajas finas
1 cucharadita de orégano seco
1 cucharada rasa de azucar
Sal y pimienta negra
Aceite de oliva
Un puñado de perejil fresco picado 

Comenzamos con la salsa de tomate. En una sartén grande ponemos un chorro de aceite de oliva y cuando se caliente echamos la cebolla y el ajo y sofreímos hasta que estén tiernos. Mientras, abriremos la lata de tomates, echaremos todo el contenido en un bol (liquido incluido) y con la mano y suavemente estrujaremos los tomates hasta que queden bastante desmenuzados (cuidado porque salpican). Cuando el sofrito ya esté, añadimos el tomate, la sal, el azúcar (para rebajar la acidez del tomate) y la pimienta. Dejaremos que cueza a fuego lento durante media hora y pasado el tiempo trituraremos hasta que quede una salsa fina. Probamos y rectificamos de sal o pimienta y añadimos el perejil picado.

Mientras se hace el tomate nos pondremos con el atún, que trocearemos en dados. Ponemos una sartén con dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente, echaremos el atún con la canela, los piñones, la sal y la pimienta y sofreiremos durante 1 o 2 minutos. Debe quedar hecho por todas partes y los piñones tostaditos, pero no convine pasarse con el tiempo, o el atún quedará seco. Pasamos el atún a un bol y dejamos que se enfríe 5 minutos y a continuación añadimos el orégano, el perejil, el pan rallado, los huevos, el queso rallado, la ralladura y el zumo de limón. Amasamos con las manos esta mezcla hasta que todos los ingredientes estén unificados. Luego nos mojamos con agua las manos y empezamos a hacer las albóndigas un poco más pequeñas que una pelota de golf. Las colocamos en un plato untado en aceite y las metemos en la nevera durante una hora para que reposen.
En la misma sartén donde hemos hecho el atún, freímos las albóndigas hasta que estén doradas por todas partes.
Ahora podemos tomarlas como más nos apetezca. Para comerlas como aperitivo las sirvo con un poco de tomate debajo y un poco de mahonesa arriba, y a veces pongo debajo una rodaja de pan.  De todas las formas están deliciosas.

jueves, 9 de agosto de 2012

Sopa fría de pepino




Hoy os traigo una receta perfecta para un día de calor como el de hoy. Yo lo hago un montón de veces durante el verano , porque es muy rápido de hacer y muy refrescante.  Hay distintas formas de hacer esta sopa, en esto, como en todo, cada maestrillo tiene su librillo. Mi versión es para vagos, pensada para los días en los que no me apetece levantarme del sofá. Sin duda, nuestra bebida del verano.

  
Ingredientes (para 2 personas):

1 pepino grande o 2 pequeños.
2 yogures naturales  (a veces los pongo desnatados y también queda rico).
Un chorrito de zumo de limón o de vinagre.
Unas hojas de hierbabuena.
Una puntita de ajo.
Un chorrito de aceite de oliva virgen
Sal y pimienta.

Pelamos el pepino, lo troceamos  y lo echamos en el vaso de la batidora. A continuación echamos los yogures, la hierbabuena, el zumo de limón, el aceite, sal y pimienta y trituramos hasta que no queden trozos y quede una sopa fina. Lo ponemos a refrescar un par de horas en la nevera ( si ya teníamos los ingredientes frescos de la nevera, no será necesario refrigerar tanto tiempo) y ya lo podemos tomar.

lunes, 9 de julio de 2012

Risotto de setas



Hoy os propongo un risotto.  Es fácil de hacer, aunque eso sí, para que salga bien se ha de estar pendiente de remover y de ir añadiendo caldo poco a poco. Para hacer risotto partimos de una receta básica: el risotto bianco, a la que luego podemos añadir los ingredientes que queramos para elaborar el plato que más nos guste, en nuestro caso setas. Yo he probado diferentes recetas de risotto y todas quedan buenísimas, con ese toque de vino blanco y parmesano tan característicos.

Ingredientes (para 2 personas)

  • 1 l de caldo de pollo o de verduras  (si hicierais un rissoto con pescado,  el caldo lo haríamos de pescado).
  • 1 cebolla pequeña picada.
  • 1 diente de ajo picado.
  • 200 gr de arroz redondo (aproximadamente una taza llena).
  • Medio vaso de vino blanco seco.
  • Un trozo de mantequilla
  • Un puñado de parmesano rallado.
  • 200 gramos de setas ( yo utilicé un variado de setas congeladas que venden en el supermercado y que resulta muy práctico, pero podéis utilizar frescas o en conserva y de la variedad que más os guste).
  • 2 ajos enteros y pelados.
  • 1 cucharadita de tomillo fresco o seco.
  • Un puñado de perejil picado.
  • Aceite de oliva.
  • Sal y pimienta.
(La 1ª parte de la receta es la explicación del risotto bianco).

Lo primero será poner el caldo a calentar, y en otra cazuela con un poco de aceite de oliva añadir la cebolla y el ajo y rehogarlos a fuego suave hasta que estén tiernos pero sin dejar que cojan color.
Ahora subiremos el fuego, echaremos el arroz e iremos removiendo para que se sofría un poco. Cuando se haya quedado un poco translúcido añadimos el vino blanco y seguimos removiendo sin dejar que se agarre.
Cuando el vino se haya reducido, bajaremos el fuego y empezaremos a regar el arroz con el primer cucharón de caldo caliente sin dejar de remover. No echaremos el segundo cucharón hasta que el primero no se haya absorbido y así seguiremos hasta que el arroz esté blando y cremoso, pero no pastoso.
Apartamos del fuego y corregiremos de sal y pimienta si fuera necesario. Después añadimos una buena cucharada de mantequilla y el parmesano, removemos y dejamos tapado para que repose 2 minutos. Y  ya está listo para comer.

(2 ª parte , en la que el risotto bianco se convierte en un risotto de setas)

Cuando empecemos a añadir el caldo al arroz, comenzamos a preparar las setas. En una sartén con un poco de aceite caliente sofreímos las setas durante un par de minutos (en mi caso, como eran congeladas un poco más, porque han de perder más agua). Las colocamos en un recipiente apto para horno y les añadimos los dos dientes de ajo aplastados, una cucharada de mantequilla, el tomillo, un poco de sal y mezclamos bien. A continuación las metemos en el horno a 200 grados unos 10 minutos para que se acaben de hacer y se tuesten.
Cuando ya tengamos hecho el arroz, y hayamos añadido la mantequilla y el parmesano, pondremos también el perejil picado y algunas de las setas y el ajo troceados, removeremos y dejaremos reposar.
 Presentamos con las setas que faltaban encima del arroz, un poco de parmesano espolvoreado y un chorrito de aceite de oliva virgen. Comemos en seguida porque como se dice por estos lares gelat no val res.






* Receta adaptada del libro Cocina italiana de Jamie Oliver